Hemingway dijo una vez que mirásemos la hoja como aquello que realmente era, una simple hoja... obviamente, y como cabe esperar del autor que escribió "Ahora:una palabra curiosa para expresar todo un mundo y toda una vida", lo dijo de un modo mucho más poético y especial, como sólo él sabía juntar las palabras, colocarlas y crear un mundo nuevo de ilusiones y color. Sus palabras fueron:
"It is facing the white bull which is paper with no words on it."
Supongo que a él al principio también le costaría escribir más de cinco palabras con sentido en la misma frase, cinco frases en el mismo párrafo y cinco párrafos en la misma página, y no contar quiero cinco páginas en un capítulo, o en un libro. Podría estar horas y horas. La cuestión es que yo llevo más de media hora delante de esta página en blanco, vacía, sin nada que poner, sin saber qué escribir. Vamos, que no sabía nada, como ahora. Hasta que me he acordado de mi gran amigo. Y me he puesto a buscar frases suyas, quotes para tener más resultados en Google. Y vale la pena saber, que para curioso él. Y para sabio, también él.
"Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar"
Quien mejor que él que, cuando no hablaba con la voz, lo hacía con las palabras. Y entre otra de sus frases, siempre tendremos esta otra: "la gente buena, si se piensa un poco en ello, ha sido siempre gente alegre".
Por fin ha llegdo el frío a nuestra ciudad. Sí, has leído bien. Pooooor fiiiin. El verdadero otoño. El de frío en todos lados, el de calor a todas horas. Por fin ha llegado tener que ponerte más que un ligero abrigo, pequeñas gotas de agua en tu pelo y bufanda. El olor a las castañas, las farolas de las calles cumplen su función. Y entre frío y frío, el café con nubes, el chocolate caliente con churros, ofertas allá donde vayas para que entres a disfrutar de un sorbito de calefacción. Sacar las verdaderas botas de frío y el gusto que te da el ponértelas. Eso es incomparable, y una de la lista de las mejores cosas de ser mujer es poder llevarlas e ir por la calle como si realmente no estuviéramos a -1 grado centígrado, grado o simplemente menos uno.
Y no sabía qué escribir, y no he escrito nada coherente. O eso creo. Al menos me he enfrentado al toro blanco o al blanco toro que Hemingway decía, y lo he llenado de todas las letras del abecedario. Las veintisiete, veintiocho con la "ñ" de mañana será un día intenso y con veintinueve con la "ll" de también lloverá. Qué más da, son gajes del oficio. Al menos llueve menos que en Londres. Todo tiene su encanto.
"Pásalo bien. Los veinte son para eso. En los treinta aprendes lecciones. A los cuarenta pagas los tragos."



