domingo, 2 de diciembre de 2012

Para la mejor abuela del mundo



¡Hola, Abuela! ¿Sabías que en el diccionario de la Real Academia definen esta palabra como "respecto de una persona, padre o madre de su padre o madre"? Nosotros siete, los de Pamplona que no podemos estar ahí hoy contigo, nos hemos reunido entre le frío y los libros porque eso no define en nada más que lo básico lo que tú eres para nosotros. 


Así que vamos a proponerle a la Real Academia la siguiente definición:

Abuela: respecto de una persona, padre o madre de su padre o madre es esa que siempre está ahí contigo, que tiene el mejor consejo guardado bajo la manga, que te educa con tanto cariño que no te das ni cuenta. Aquella que lo dice todo sin decir absolutamente nada, que lo da todo sin pedir nada, que no conoce la palabra "límites"; es quien solo es capaz de ver tus mejores cualidades, quien te cuida, y quien se queda cuando tus padres no están, te mima sin que ellos se den cuenta de que no podrías estar en mejores manos que en las suyas, que siempre están calientes. Abuela es quien, cuando cocina, los ángeles sienten tanta envidia que les gustaría bajar y sentarse en la mesa con nosotros. Es por quien nos peleamos a ver quién es el afortunado que se sienta a tu lado a la hora de comer, a la hora de estar en el salón, en el despacho... y hasta en el coche. 

Es quien intenta enseñarnos que hay que llegar puntuales a misa y no se desespera en el intento, sino que persevera. La perseverancia es la actitud de ser firme a la hora de cumplir un objetivo, y tú eres la reina de la perseverancia (y de muchas otras cosas). Es la que no da nada por perdido, no acepta causas imposibles. Es a quién no le importa aguantar; a quien tenemos que dar gracias por lo que somos, por lo que no somos, y por lo que seremos. Es la primera en levantarse y la última en acostarse, quien está pendiente de todos los demás, siempre alerta por ver quién necesita algo. Es la mejor contadora de historias del mundo.


Nuestra abuela es la razón por la que los niños le exigen tanto a sus posibles "amigas" (porque nunca son más que amigas, eh) y a las niñas recurrimos ante cualquier problema pensando "¿Y qué haría la abuela?", y encontramos una solución, como siempre. Nunca falla. Es contar los días que te quedan para verla, 20 días para el 22 de diciembre, para llegar a su casa y no querer salir nunca más de ahí y que, cuando al final llega el momento de irse, todos se pelean por ver si hay alguien que es capaz de arrastrarla consigo. Es por quien nos da mucha rabia no poder estar ahí celebrando contigo.

Es la más guapa del mundoooooooooo, y la más graciosa, y la más buena, y la más todo. ¡NUESTRA ABUELA ES LA MEJOR DEL MUNDOOOOOO! Y que nadie diga lo contrario. Es por quien harías lo que fuera y quien nos ha reunido a todos en exámenes para redefinir la palabra abuela. Esto sí quién es realmente nuestra abuela. Abuela, eres nuestro modelo a seguir, y de mayor queremos ser como tú. Gracias. ¡Te queremos muchísimo!


¡¡¡¡Feliz cumpleaños!!!!

jueves, 8 de noviembre de 2012

Hemingway y el toro blanco

Hemingway dijo una vez que mirásemos la hoja como aquello que realmente era, una simple hoja... obviamente, y como cabe esperar del autor que escribió "Ahora:una palabra curiosa para expresar todo un mundo y toda una vida", lo dijo de un modo mucho más poético y especial, como sólo él sabía juntar las palabras, colocarlas y crear un mundo nuevo de ilusiones y color. Sus palabras fueron:

"It is facing the white bull which is paper with no words on it."

Supongo que a él al principio también le costaría escribir más de cinco palabras con sentido en la misma frase, cinco frases en el mismo párrafo y cinco párrafos en la misma página, y no contar quiero cinco páginas en un capítulo, o en un libro. Podría estar horas y horas. La cuestión es que yo llevo más de media hora delante de esta página en blanco, vacía, sin nada que poner, sin saber qué escribir. Vamos, que no sabía nada, como ahora. Hasta que me he acordado de mi gran amigo. Y me he puesto a buscar frases suyas, quotes para tener más resultados en Google. Y vale la pena saber, que para curioso él. Y para sabio, también él.

"Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar"
Quien mejor que él que, cuando no hablaba con la voz, lo hacía con las palabras.  Y entre otra de sus frases, siempre tendremos esta otra: "la gente buena, si se piensa un poco en ello, ha sido siempre gente alegre".  


Por fin ha llegdo el frío a nuestra ciudad. Sí, has leído bien. Pooooor fiiiin. El verdadero otoño. El de frío en todos lados, el de calor a todas horas. Por fin ha llegado tener que ponerte más que un ligero abrigo, pequeñas gotas de agua en tu pelo y bufanda. El olor a las castañas, las farolas de las calles cumplen su función. Y entre frío y frío, el café con nubes, el chocolate caliente con churros, ofertas allá donde vayas para que entres a disfrutar de un sorbito de calefacción. Sacar las verdaderas botas de frío y el gusto que te da el ponértelas. Eso es incomparable, y una de la lista de las mejores cosas de ser mujer es poder llevarlas e ir por la calle como si realmente no estuviéramos a -1 grado centígrado, grado o simplemente menos uno.


Y no sabía qué escribir, y no he escrito nada coherente. O eso creo. Al menos me he enfrentado al toro blanco o al blanco toro que Hemingway decía, y lo he llenado de todas las letras del abecedario. Las veintisiete, veintiocho con la "ñ" de mañana será un día intenso y con veintinueve con la "ll" de también lloverá. Qué más da, son gajes del oficio. Al menos llueve menos que en Londres. Todo tiene su encanto. 



"Pásalo bien. Los veinte son para eso. En los treinta aprendes lecciones. A los cuarenta pagas los tragos."

miércoles, 17 de octubre de 2012

Ahora lo llaman así

No me conoces, yo a ti tampoco. Puede que con el tiempo nos empecemos a tratar más, que seamos amigos, que tomemos un café. Puede que solo estés por aquí de paso. Puede que nunca hayas oído hablar de mí. Tranquilo, no te ofendas. No es nada personal. Lo que importa es que ahora mismo estás dedicándome un poco de tu tiempo, que estás pasando por aquí, que estás leyendo estas líneas preguntándote "¿y esto qué es?". Yo tampoco estoy muy segura, puestos a decir verdades. No creo que sea importante quién sea, sino en lo que crea, en lo que confíe. Pues bien, creo en la sinceridad, en la verdad, en un chiste malo. Creo que Jane Austen es increíble, y que mucha gente se lo pierde. Creo que es importante leer las instrucciones de viaje en un avión y prestar atención, no importa cuántas veces te hayas subido a uno. Creo que todo lo que sube, baja. Creo que hablando todos nos entendemos mejor. Creo en el respeto. Creo en decir lo que piensas, aunque luego te arrepientas un poquito. Creo en la dignidad de la persona, en tratarnos como humanos y no dividirnos. Creo en el credo de John D Rockefeller Jr. Creo que no importa cuántas veces pierda las llaves de casa, porque siempre van a aparecer. Creo en guardar la calma cuando todo parece perdido, que es importante aprender a bailar bajo la lluvia, ver el vaso medio vacío o medio lleno -depende del día. Creo en el placer de mezclar dulce y salado. Creo en tí, en mí, en todos. Creo que juntos podemos más que separados, que cuatro ojos ven más que dos, cuatro brazos tiran más fuerte que otros dos y que con cuatro piernas saltarás más alto que con dos. Y que si tuviera 20 dedos en lugar de 10 escribiría mucho más rápido de lo que lo hago ahora. Creo que la comunicación es la solución. Creo que un buen anuncio, marca la diferencia.


Creo en las conversaciones a largas horas de la noche, en no saber si es demasiado pronto o demasiado tarde para volver. Creo en las bromas que solo tienen gracia entre dos. Creo en la preocupación justa y necesaria. Creo que los mejores dibujos los haces con lápiz. Creo que los mejores planes surgen de la nada, como las mejores ideas, y las mejores amistades. Creo que los teléfonos tienen que estar en silencio. Creo en el compromiso y el deber. Creo en Dios, creo que el amor lo mueve todo. Creo que me conoces mejor que yo misma... Y que no importa lo que digan, comenten, hablen... sino tener una opinión propia, defenderla, mantenerla... Creo en rectificar. Creo que creo en muchas cosas. Creo que me conoces mejor que yo misma... y qué más da mi nombre, o el tuyo... ahora todo se llama distinto.


Un placer.